Breve introducción a la historia de las variedades de vid presentes en canarias

El cultivo de la vid es introducido en Canarias por los colonos europeos (españoles, portugueses, genoveses…) entre finales del siglo XV y principios del XVI. Esto, junto con la gran diversidad edafoclimática existente en el archipiélago y que la “filoxera” (plaga que arrasó el viñedo europeo a finales del siglo XIX) no llegó a las islas, hace que en la actualidad contemos con una gran cantidad de variedades que podríamos denominar “autóctonas”, ya que no existen en otro lugar del mundo.

Un reciente estudio ha determinado que existen al menos 50 variedades “locales”, de las cuales 29 sólo existen aquí y ni siquiera se conoce bien su origen, si bien del resto se ha encontrado relación genética con variedades cultivadas en Europa.